Rodeado de montañas y caracterizado por sus verdes prados, es uno de los lugares escogidos a la hora de promocionar la comunidad foral de Navarra.
Junto a un paisaje rural intacto, el valle de Baztan muestra numerosos atractivos.
Forma parte del Pirineo navarro, y constituye el municipio más extenso de Navarra, con una superficie de 374 kilómetros cuadrados. Sin duda alguna, merece la pena conocer sus espléndidos rincones naturales. Rico en tradiciones y cultura, con un folklore muy arraigado, exquisita gastronomía y una arquitectura en sus pueblos que combina lo señorial con lo popular.
Destacan las típicas casonas vascas, siendo lugar de afluencia y objetivo de muchas fotografías, ya que se sale totalmente del paisaje urbano de la ciudad.
Cualquier visitante que acuda a Baztan debe tener en cuenta que el idioma que predomina es el euskera, una lengua milenaria, y que muchos de sus habitantes, personas mayores en general, no dominan el castellano.
Está formado por 15 localidades, que son: Almandoz, Aniz, Berroeta, Ziga, Oronoz, Arraioz, Irurita, Lekaroz, Gartzain, Elbete, Arizkun, Azpilkueta, Erratzu, Amaiur y Elizondo. Esta última es el centro del valle y la más habitada con 3.200 aproximadamente. Estas localidades se asientan en depresiones, unidas por prados y cultivos, originando un paisaje salpicado por multitud de caseríos.
Como en líneas anteriores se ha comentedo, el valle de Baztan cuenta con una riquísima tradición en la que los festivales de bertsolaris (juglares que cantan estrofas de textos improvisados adecuadas a melodías determinadas), el deporte rural o las dantzas autóctonas (acompañadas con txistu y yambor) llaman la atención a quelquier turista que desconozca la cultura y tradición vasca.
Otra de las cosas de las que los baztandarras se pueden sentir orgullos es de poseer una gastronomía variada y abundante con productos de la tierra frescos y variados. Podemos destacar los siguientes platos: las txuri ta beltzak, las baztan zopak, la cuajada, los talos y la chuleta, entre otros.
El conocido matatxerri (matanza de cerdos), es otro de los numerosos ejemplos que se pueden dar sobre la tradicional cultura de este valle y sus alrededores. Consiste en la matanza de uno o varios cerdos por los propios amos en su granja, para así obtener todos los derivados que este animal proporciona.
En los últimos años ha aumentado considerablemente la afluencia de los turistas, creciendo así el número de casas rurales. Se puede decir, que este valle es uno de los preferidos por los turistas a la hora de escoger un lugar para pasar unas vacaciones rodeadas de naturaleza.
El baztandarren biltzarra es la fiesta del valle, se celebra a finales de julio y los 15 pueblos del valle elabora una carroza que refleja una de las
tradiciones de su localidad (ver foto). Después de pasear por todas las calles de Elizondo, se elige la carroza ganadora y después se sigue con un día entero de fiesta, un día el que los baztandarras lo recuerdan como el mejor del año.
Dicho esto, espero que os haya surgido la curiosidad de visitar este valle, que como muchos afirman está encantado, ya que todo aquél que visite Baztan tendrá la necesidad de volver a sus inolvidables parajes.

Izaskun ezkurra