La Habana es una ciudad mágica, que sintetiza todo el encanto y magnetismo de Cuba, pues quien la visita sale de ella maravillado.

Sus gentes, su ritmo, sus edificios, sus calles…Todo huele y sabe a trópico.
Pasear por sus calles, bañarse en sus aguas y disfrutar de su fiesta es una experiencia única.

Por ello, mi propuesta de hoy es “la Perla del Caribe”. Sus barrios más importantes son: La Habana Vieja, Centro Habana, Vedado, Miramar y El Malecón, además de otras aéreas próximas a la urbe que poseen hermosos parajes.

La Habana vieja es, como su nombre indica, el barrio más antiguo de la ciudad, con edificios que datan incluso del S.XVI. En ella están todos los grandes monumentos antiguos, bien sea iglesias, como la de Nuestra Señora de la Merced, plazas, como la de las Armas, catedrales, como la Catedral de La Habana, palacios, como el de Marqués de aguas claras, casas importantes, como la Casa del Habano o La Casa de Correos, museos, como el Museo del Ron o el de la Cerámica Artística Cubana…
Esta zona se considera el conjunto colonial más rico de Latinoamérica, y recuerda a ciudades españolas como Cádiz o Tenerife.

En Centro Habana disfrutarás de sus calles bulliciosas, y podrás ver la Habana en estado puro.
Este barrio no ha gozado, como ha ocurrido con otros, de subvenciones e inyecciones monetarias que hayan permitido que se rejuvenezca por lo que también puedes contemplar vetustos edificios estropeados por el paso del tiempo. Destaca por su belleza la Iglesia del Sagrado Corazón. Además, no puedes irte sin visitar el Barrio Chino, el Parque de la Fraternidad…

Vedado puede ser considerado el centro de la Habana pues es la zona comercial y de negocios. Calles y avenidas, llenas de tiendas, cines, centros de negocios, hoteles, bancos… Puedes visitar la Plaza de la Revolución y el Cementerio Colón, el Museo de Artes Decorativas, La Rampa y la Calle L, la Heladería Coppelia, el Museo Postal Cubano, el Teatro Mella…

Miramar es un barrio residencial “de época”. Sus casas, de gran belleza, están construidas en los años 30 y 50. Miramar comienza al final del Malecón y es atravesado por la famosa 5ª Avenida. Además de poder ver los edificios de las embajadas, tan populares como el de la Embajada de Rusia, podrás visitar la Marina Hemingway, el Acuario Nacional, el Palacio de las Convenciones, la Iglesia de Jesús de Miramar…

El Malecón es una de las zonas más conocidas de La Habana y el centro de reunión de los habaneros a cualquier hora del día pero sobre todo por la noche. Lo ideal es visitar en Malecón en un coche descapotable a reducida velocidad y contemplar la magnificencia del lugar, en especial, una puesta de sol. Si tu economía no da para estos lujos, no desesperes: Los paseos a pie por el Malecón son maravillosos.

En este barrio puedes visitar el monumento dedicado a las víctimas de la explosión del acorazado Maine, el Hotel Nacional, el más famoso de la ciudad, además de los Hoteles Cohiba y Riviera, el Hospital Hermanos Ameijeiras, el Castillo de la Chorrera, el mercadillo, la Casa de las Américas, la feria de artesanías…

La Habana es un lugar en el que soñar y dejarse llevar por sus ritmos sensuales, su sabor a ron, su aroma a mar y arena… Un paraíso en tus manos.

Como ya decía Nuria Fergó en su canción… “Mojito y color de mar baila con la marea mientras te piropea, esta ciudad late en la eternidad. Calor y fuego en La Habana los corazones se arrullan y se enamoran en los rincones del Malecón y me despido llorando lágrimas negras y las maracas del tiempo nos embelesan.”

Un saludo,

Leire Escalada